Quiero ser… el jefe del vendedor de helados

A muchos de nosotros, si se nos diera la oportunidad, desearíamos algo para nosotros mismos. Pero el deseo de un niñito muy especial sirve como ejemplo de como algunos niños pueden dar, sin recibir.

Robin estaba recibiendo tratamiento en un hospital infantil la primera vez que un representante de la Fundación Make-A-Wish® lo conoció.

Los dos se sentaron en una mesita a conversar acerca del deseo de Robin. El representante de la Fundación le habia traído a Robin un pequeño juguete, del cual no apartaba la vista. Robin le confesó que uno de sus deseos era exactamente ese juguete. El representante de la Fundación le dijo que podía quedarse con el juguete y también recibir su deseo – después le preguntó a Robin – “Si tuvieras un deseo, cual sería?”

Robin con sus pequeñas manos en la cintura, preguntó – “¿Podrías convertirme en el jefe de el vendedor de helados?”

El explicó que diariamente cuando el vendedor de helados pasa por su vecindario, algunos de sus amigos no tienen dinero suficiente para comprar un helado. El dijo que se sentía afortunado por que su mamá siempre se aseguraba que el tuviera dinero para el suyo, pero que ocho monedas de veinticinco centavos para un helado era demasiado dinero.

El siempre les dice a sus amigos, “Cuando sea grande voy a ser el jefe del vendedor de helados y lo voy hacer que les regale helados a todos ustedes!”

En lugar de pedir unas vacaciones, o la oportunidad de conocer a su personaje favorito, el deseo primordial de Robin fue darles algo a aquellos que son menos afortunados.

Robin obtuvo su deseo en un hermoso día de primavera. La Fundación Make-A-Wish le otorgó una gorra nombrándolo oficialmente el “Jefe del Vendedor de Helados” colocándolo detrás del mostrador de la camioneta vendedora de helados de su vecindario. El pequeño Robin se pasó todo el día dentro de la camioneta preguntándole a sus amigos con una hermosa sonrisa “¿Que helado quieres?”

Durante todo ese día, gracias a la generosidad de Robin, todos sus amigos obtuvieron helados gratis.

Imagen de niño
Robin, 5 años
Costa del Golfo de Texas

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