Me gustaría tener… un castillo en mi habitación

A Collin, de seis años, se le ocurrió la idea para su deseo cuando su madre, Betsey, llevó a casa un libro de decoración llamado Jardines y hogares mejores. El libro tenía información acerca de cómo decorar las habitaciones de los niños y mostraba un ejemplo con un castillo. Collin estaba entusiasmado, y le pidió a su padre que construyera la habitación castillo. Lo que Collin no sabía era que construir el castillo requería más que el trabajo de un hombre. En realidad, armar el castillo del futuro príncipe requeriría el esfuerzo de la Fundación Make-A-Wish® de Metro St. Louis y de varios amigos.

Ante la sugerencia de su enfermera escolar, la familia de Collin se puso en contacto con la Fundación Make-A-Wish, y el niño transmitió su deseo medieval, que se convirtió en el primero en su tipo para la sede de Metro St. Louis. Quienes se encargan de conceder los deseos orquestaron la creación del castillo con trabajo donado por el Centro de Capacitación de Carpinteros de Southern Illinois, materiales de varias empresas locales y planes de proyecto de una empresa constructora de Atlanta.

Imagen de niño
Collin observa a sus padres desde la planta alta de su castillo.
(Foto cortesía de Bill Greenblatt/UPI.)

El castillo portátil, hecho a medida, se envió a la casa recién construida de la familia y se instaló en el dormitorio de Collin. El conjunto palaciego incluye dos camas, un tobogán y un poste como los de las estaciones de bomberos para deslizarse desde el nivel superior del área de juegos. Tres estudiantes a punto de terminar sus estudios de una escuela secundaria de la zona pintaron la habitación de Collin con un cielo soleado y un dragón. Para completar la presentación, la Fundación organizó una fiesta de inauguración para la extensa familia de Collin, sus amigos, el personal de Make-A-Wish® y los instructores del Centro de Capacitación para Carpinteros de Southern Illinois. Domino’s Pizza donó cantidades de pizza para los hambrientos participantes de la fiesta.

Hoy en día, Collin gobierna feliz su reino personal, pero aún no se sabe si sus padres lo han tenido que llamar “Su Majestad”.

 

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Collin, 6 años
St. Louis Metro
(Foto cortesía de Bill Greenblatt/UPI.)

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